Comunicado – AIA

Comunicado de la AIA

La Asociación Internacional de la Alpaca tiene más de 65 asociados de los cinco continentes, orientados a generar valor compartido, sostenibilidad y crecimiento de una maravillosa y única especie: la alpaca.

En estos días se ha generado un cuestionamiento público sobre las prácticas de esquila de uno de nuestros miembros. El resultado es que toda nuestra industria queda igualmente cuestionada y nos corresponde decir algo al respecto.

En los Andes Peruanos se concentra el 85% de la población mundial de alpacas, en un ecosistema de climas extremos, en pasturas naturales sobre los 4.000 metros de altitud, donde más de 90 mil familias rurales de reducidos ingresos subsisten, desafiando dichas condiciones naturales y dando valor a su preciada fibra.

La esquila de animales de pelo es un procedimiento casi idéntico en todas las especies: se toma al animal del corral, se le sostiene, se le corta el pelo y se le devuelve al corral. La esquila de la alpaca es prácticamente igual que al de las ovejas, con la única diferencia que, al ser un animal más grande, de patas más largas y un poco más tosca y menos dócil que la oveja, se le retiene con unas soguillas. Así el proceso es corto y se evita herir al animal.

La esquila además es saludable. Una alpaca sobrecargada de su propio pelo hace de este un ambiente repleto de parásitos, de suciedad e incluso de peso que llega a presionar y deformar su propio lomo y sofocarlo. Aun cuando un poco menos que las ovejas, las alpacas son tranquilas y se dejan esquilar por lo general con cierta paciencia. Existen, como en todas las especies, individuos que reaccionan con mayor estrés a la operación de esquila que otros. Es por eso, que la AIA y todos sus integrantes trabajamos arduamente, de la mano con el gobierno del Perú, en impulsar normas técnicas de buen trato animal entre la mayor cantidad posible de productores.

Los que criamos, cuidamos y desarrollamos una industria basada en la alpaca, tenemos una responsabilidad y sabemos que estamos sujetos a un riguroso escrutinio público, lo cual es bueno y así debe ser. Nuestros fundos y centros de operación tienen sus puertas abiertas a clientes, visitantes, autoridades y certificadores. Esa transparencia es la que asegura el bienestar del animal y la confiabilidad de los productos.

Nuestra tarea es contribuir a una mejor comprensión del contexto de esa imputación, que afecta no solo a una empresa o a un gremio, sino a la propia sostenibilidad de la alpaca y la subsistencia de innumerables familias alpaqueras y artesanas.

Creemos firmemente que nuestra responsabilidad va más allá del trato de la alpaca en nuestras operaciones. Va sobre todo a proteger el destino saludable de la alpaca, para que no sea reemplazada por un manejo insostenible que la haga fuente de carne y no de fibra. Rechazamos cualquier forma de maltrato animal y confiamos en que el trabajo que venimos realizando con la participación de todos los integrantes de la cadena productiva y las entidades gubernamentales, aseguraremos un trato responsable universal de la alpaca que garantice su sostenibilidad en el tiempo.

Arequipa, 09 de junio de 2020
CONSEJO DIRECTIVO - ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE LA ALPACA